viernes, 3 de octubre de 2008

Unidad.

Propiedad de todo ser, en virtud de la cual no puede dividirse sin que su esencia se destruya o altere(*).

La profesora alemana ha viajado mucho, habla varias lenguas y suele hacer lo que le da la gana. Va en metro hacia el sur de Chicago. Llegó ayer, y todavía nadie le ha dicho que la parada del Oriental Institute está en un barrio peligroso, sobretodo para blancos.

Es jueves por la mañana -un jueves de otoño de hace casi 20 años- y el vagón se va quedando vacío. En la útlima parada, sólo queda otra persona, una mujer negra. Se da cuenta de que la profesora no tiene la menor idea de en dónde está, y se ofrece a llevarla en su coche el resto del trayecto.

Asustada y agradecida comenta la anécdota de la mañana con sus colegas del instituto. Sorprendidos por su atrevimiento, le recomiendan una ruta al norte alternativa. Ya de noche, es la última en irse, y la única esperando el autobús, agarrando fuerte el bolso. Indecisa, se asegura preguntando al chófer. Una vez sentada, se acerca un pasajero. Le toca el hombro, nervioso. Ella agarra más fuerte el bolso y levanta la cabeza:
- Es usted alemana?
- Sí.
- El muro ha caído.

(*) Tomado de la RAE.

4 comentarios:

Jose dijo...

Muy bonito y muy adecuado.

Anónimo dijo...

Claro!, ¿es hoy o fue ayer?. Ese muro cayó o lo tiraron entre todos hace 20 años (veinte años?), los otros muros que quedan tienen fecha de caducidad?

Anónimo dijo...

Viejos somos cuando ya tenemos memoria histórica...

Anónimo dijo...

Bien contado, sensible, y cuidarnos de no construir muros, aunque sean invisibles.