lunes, 28 de abril de 2008

Fin de semana de excursión.

Las excursiones se crearon con un único fin: compilar la música variada para el viaje. Antes del iPod, el mp3 e incluso de los CDs, estaban las cintas. Mi hermana (varios años mayor que yo) tiene -no sé si todavía- una buena colección de cintas hechas por ella misma. La recuerdo incluso haciendo el cálculo del orden de las canciones para que ninguna se quedara a mitad al final de una cara. Hoy las memorias son casi ilimitadas. El espacio limitado del casette refina el gusto, qué entra y qué no entra. Ahora se descargan álbumes en unos minutos y se almacenan para escuchar cuando se tenga tiempo. Tampoco me parece mal, pero nada tiene tanto arte, tanto history in the making como ESA CINTA que nos quedó especialmente bien (¿quizá de 90 minutos?), variada pero con un claro espíritu que la impregna y atraviesa. O aquella que te prestó algún desgraciado y todavía conservas. ¿Alguna declaración -velada- de intenciones amoroso-hormonales en clave ferromagnética?

Guille y la fábrica de chocolate. Da igual que estuviera cerrada y sólo estuviéramos en la tienda. He pisado el cielo, he olido el paraíso. Una vez estuve en el museo del chocolate -no como pieza de exposición- y casi le doy un mordisco a una señora que tenía al lado. Después de una hora oliendo chocolate muerdo lo que sea. Frutración a posteriori: he comprado pralinés que llevan licor. ¿Alguna se ha visto a ALGUIEN ALEGRARSE de que el chocolate lleve licor? Es antinatural. El como si alguien dijera de pronto sonriendo al morder una galleta: ¡Mmmmmhh, pensé que eran de chocolate, pero NO: son pasas! ¡Qué rico!

Y tres.

martes, 22 de abril de 2008

El país perdido de las bicicletas.*

ste es el mapa que señala el país perdido de las bicicletas. Altraste

Uno de los motivos por los que me quedé en Berlín -aparte de la propia ciudad- al acabar mi año Erasmus fue mi bicicleta. El otro fue mi caja de herramientas. Ninguna de esas dos cosas me las podía llevar a Tenerife. Estaba la ciencia, pero eso no me preocupaba tanto. También había una relación, pero confiaba en que de alguna manera me las arreglaría. Sin embargo, la bici y mis herramientas eran irrenunciables, genuinamente asociadas a mi vida en Berlín. La bici me costó 20 euros en un mercadillo y la sigo teniendo en Jena (junto a otra que vino después). Las herramientas fueron un regalo del banco. No llevo la cuenta, pero creo que llevo unas diez casas (contando las de otras personas) montadas con ellas, incluida la de Jena.

Nada se puede igualar a un par horas libres, una ciudad llana y una bicileta. El sábado estuve en Copenhague. El equipaje en una consigna, las manos en los bolsillos y una bici alquilada. La ciudad vacía, la mañana espléndida y muchas horas por delante para hacer cualquier cosa. Cualquier cosa que se vea así valdrá la pena.


Un tipo subido a un caballo impresiona, tansmite mucha autoridad al peatón. Lo sabían los romanos, lo sabían los indios en américa, lo saben las policías montadas actuales, lo saben hasta Les Luthiers. El alemán tiene una palabra de caballos para las niñas cursis, Pferdemädchen: niñita a la que le gustan los caballos y/o ponis. A mí nunca me interesaron los caballos -nunca he cabalgado-, pero el cariño y la confianza entre un jinete y su montura no se me escapan. Aquí estamos, de paseo por Berlín, mi caballo y yo:


miércoles, 16 de abril de 2008

Lund.

Son españoles? Digo que sí con la cabeza y mentalmente repaso mis últimos comentarios en voz alta por si he dicho algo que no debo. Estamos en un tren que nos lleva sobre el Mar Báltico desde Copehague (Dinamarca) a Lund (Suecia). El chico, que nos habla amable y rápidamente para impresionar a su compañera de viaje, nos cuenta que trabaja en un crucero por el Báltico y que vuelve de vacaciones a casa. Mientras abre otra cerveza con la tapa de su móvil, dice que sabe español porque su abuela es de Tenerife (!). Completa su versión del marinero de permiso -mujer y cerveza ya están- enseñándonos un tatuaje en su antebrazo, en español, y en letra Times New Roman tipo 25:
NADIE PUEDE JUZGARME
Buena psicología invertida, pienso yo.

Son españoles?
Muchos buques llevan banderas de conveniencia que no son las que se esperaría. La versión en estudiante se llama filiación, y por primera vez (creo), me llevar una bandera distinta de la mía:


Well that's not quite a German name, is it? Típica frase "rompehielos" durante los coffee-breaks. Why? My name is Friedrich Schiller. Varias horas de charlas inhiben nuestro sentido del humor.

La recepcionista del hotel lo conserva: llego -maleta en mano y cara de ayúdeme- y le pregunto por la residencia de estudiantes de igual nombre que el hotel. Ella arruga la cara y dice I don't have any idea! En seguida se ríe y me dice que le siga hasta el ascensor de señales algo raras:

Tres pisos de angustia (¿Cada cuánto se cae este ascensor?) más tarde llego a la habitación. A la mañana siguiente descubro que tengo que poner algo en la ventana si no quiero depertarme todos los días a las 6:00 am:

Cojo la manta roja y al irla a colgar de la ventana descubro en todo el marco pelusa roja. ¡Momentazo CSI!

martes, 15 de abril de 2008

Fiesta.

Of all the gin joints in all the towns in all the world, she walks into mine. (*)

¿Otro gintonic?
El camarero se va y yo me pregunto qué es lo que me molesta más: lo de "otro" -¿es que está llevando la cuenta?- o lo de "gintonic" -lo que me sirven por tres euros y medio tiene el tamaño de una bebida de avión y sabe a colonia. Ya en la pista, unos bailes y algunas bromas. Alguien me dice Vengo de Inglaterra, mi familia es originaria de Cachemira. Decido que es el momento de irme, mañana hay que coger un tren, pasado un avión.

Por la mañana, de camino a la estación, el taca-taca de mi maleta en los adoquines nos va despertando a mí y a los vecinos. Me recuerda que, aún yéndome anoche de los primeros, no llegué pronto a casa. Como siempre que voy de mañana a la estación, pienso que Jena no es tan pequeña como me lo pareció cuando llegué.

Llego a Berlín y compruebo que cada vez se parece más a cómo la recuerdo desde Jena: sucia y desarreglada. Comprendo que Berlín ya no se alegre de verme, tampoco a mí me entusiasman ya éstos tránsitos. Hay un rencor mutuo. Supongo que ella no me perdona que me haya ido, yo tampoco llevo demasiado bien verla sin vivir aquí. Mi familia es de Tenerife, yo vine aquí de Berlín.

(*) H. Bogart como Richard "Rick" Blain en Casablanca.

jueves, 10 de abril de 2008

La torre.

Se debería tener más cuidado con lo que se dice. Dije que algún día un arquitecto me explicaría qué pinta esa torre en medio de Jena. Hoy he conocido a un arquitecto que me lo ha explicado. Sorprendentemente, el arquitecto me ha contado cosas sobre Jena y Weimar que yo no conocía. ¡Y yo que creía saberlo todo! El problema de conversar con otra gente es que pueden cambiar lo que uno piensa, incluso -quién sabe- pueden llegar a converlo de que no tiene razón. Maldita sea, los prejuicios ya no son lo que eran. If people are going to talk, conversation will be impossible (*).

Cuando uno no se toma en serio a sí mismo, corre el riesgo de que los demás sí lo hagan. El sentido de la complicidad, del entendimiento, tiende a confundirse con las ganas de pasárselo bien, o con las cervezas de más. Es una manera larga de decir que soy un bocazas.

El fútbol entra en el blog igual que el gol del Barça de hoy: en el último minuto y de carambola. No voy a negar que el Barça sea mejor que el Schalke, pero qué le voy a hacer, tiendo a estar con el que mejor juega, y ha sido el Schalke claramente. Un sabio definió la humildad como la capacidad de una persona de reconocer delante de otras que su equipo ha ganado injustamente. ¿Voluntarios?

(*) Sacado de un output (archivo con resultados) de un programa de cálculos cuánticos.

domingo, 6 de abril de 2008

In the middle of the night.

El tercer -y escuálido- gintonic no me ayuda en absoluto a encotrar interesantes los grititos de la acompañante del DJ. Mucho rasta, mucho tío descalzo, mucho jipi flipando delante de un tío que cada tres minutos y medio cambia la base y pone un fondo distinto. Vaya fiestón. Cuatro jipis plantan cara tocando las congas a dos metros del DJ. Un amigo se arranca. Toco un poquito. Foto. Flash con sonrisa y nos vamos, no vayan a pensar que todo esto nos gusta.

Caminamos por las calles más inevitables de Jena. Adoquín, lluvia y estrechez que desemboca en una torre inexplicable. Algún arquitecto me explicará un día qué pinta exactamente este cilindro de cristal en el casco antiguo de Jena. Bajamos igual que el agua, acabamos en el lugar al que menos cuesta llegar. Un café con nombre jipi y música predecible.

Poca gente bailando, poca gente bebiendo. Poca gente. El futbolín acude en nuestra ayuda. Problema? Nos ganan, y por goleada. Las chicas que nos ganas aparentan cinco años menos que nosotros. Vaya paliza. Tararean todas las canciones mientras alegremente nos dan un baño. Alguien intenta ligar. Sonrisas, humo y bailes frustrados. Billy Joel ayuda a despedirse. La vuelta casa igual que la salida: lluvia, adoquín y calle estrecha. Alma jeanensis.

viernes, 4 de abril de 2008

Pésame mucho.

La pesa y yo hemos vuelto a las andadas. Llevábamos unos meses sin hablarnos, pero ayer me atreví. Encontré el cómo y el cuándo. Recién duchado, recién cortado el pelo, no podía rebajar más mi masa corporal. ...como si fuera esta noche la última vez...y bueno, una cosa llevó a la otra. En fin, lo que pase entre ella y yo es cosa nuestra.

Los dos higrómetros también estaban algo distantes. Ahora no hay humedad, ahora ni nos miras. Los quiero igual, incluso me gusta que marquen cosas distintas. Ayer anunciaron en TV un cosmético que incorpora un Feuchtigkeitskomplex, que viene siendo un "complejo de humedad". Puede que sea eso lo que le pase al higrómetro, tendrá un complejo.

La humedad ambiental se deja sentir en mi casa. No tengo que regar la plantas. Crecen solas, como muestra la siguiente foto:

miércoles, 2 de abril de 2008

La inteligencia en la era de la informática

Se llamaba Jorge. Tenía gafas, ojos azules y era andaluz. No recuerdo mucho más. Era primo de una amiga, o amigo de alguna prima. El caso es que aquel verano lo pasó en Tenerife. Todo el mundo se acuerda de sus primos o de sus amigos "los de Tenerife" cuando llega el verano.

Por las tardes íbamos al minigolf del Parque, con más gente, seguramente con su prima/amiga a quien voy recordando a medida que escribo. Aquella tarde yo no fui, y él quiso saber por qué. Vino a mi casa. Le expliqué -LLevo dos semanas atascado en esta pantalla del juego de ordenador. No recuerdo la edad que tenía. Creía saber lo que era ser listo. En clase distinguía los listos de los tontos, también en los cuentos, o en los dibujos animados. Creía saber lo que era la inteligencia. Aquel tipo echó un vistazo a la pantalla, se quedó callado unos segundos y click, click, resolvió el puzzle. Aquel individuo enclenque, a quien ganaba siempre al minigolf, había utilizado SU cabeza para solucionar aquello siguendo una lógica no visible que obedecía reglas y pistas -para mí, al menos- no directamente mostradas en la pantalla. Me impresionó.

Desde aquella tarde, me he encontrado con muchos tipos de inteligencias, algunas muy sofisticadas, pero creo que nunca admiraré tanto a ninguna como la de aquel al tipo al que nunca volví a ver y que supo, en una mirada, resolver un juego de ordenador. A partir de ahí, me interesó más comprobar cómo las inteligencias no van ligadas a nada más. Inteligencias narrativas, inteligencias futbolísticas, inteligencias sociales, inteligencias -las mejores- amorosas. Inteligencias a corto plazo: dan soluciones no óptimas -pero sobre la marcha- a los problemas. Inteligencias analíticas: no tienen ni idea del problema concreto, pero oyendo -y mal- algunos trozos consiguen dar soluciones. Como me está diciendo un amigo ahora mismo -al que he regalado este post y una canción de título parecido- al final, la inteligencia no garantiza nada!

lunes, 31 de marzo de 2008

El humor y la melancolía

El humor, sobretodo el escrito, parece una cosa difícil. Si uno se pone delante de una hoja en blanco e intenta llenarla, más temprano que tarde acabará en algo descriptivo o en algo melancólico. Un amigo nos contaba ayer que sólo le daba por escribir en su diario cuando está triste. Después, al leerlo, da la impresión de que él es muy triste y melancólico. Pojclaro.

Nadie se sienta a escribir "Entra un tipo un bar y le dice al camarero...". Eso es difícil. El escritor sin ideas de Desayuno con Diamantes no sabe sobre qué escribir, y se pone a contar lo que le pasa, es decir, escribe sobre su vecina, Audrey Hepburn). En ese momento oye sonar la que quizá sea una de las mejores canciones del cine, Moonriver, y George Peppard(*) sale a la ventana, ve a la chica tocando la guitarra y se enamora de ella. Vale, todo muy cursi, pero ninguno nos imaginamos el enamoramiento si Audrey cantara una rumba de Peret. La melancolía vende más que el humor.

El humor tiene una carga importante de sorpresa, inesperada. Por eso quizá todo el mundo diga que es más fácil escribir un buen drama que una buena comedia. Yo estoy en la cola de la mensa. Voy a pagar, la cajera me pide 2ct sueltos. Le digo que no que no tengo. De pronto me acuerdo de que sí, los saco del fondo del bolsillo. Bromeo -Usted sabía que yo los tenía. La cajera, como no hay nadie, se anima -Puedo ver a través de sus pantalones. Me quedo callado. Lo ha oído alguien más? Intento mantener la sonrisa, para que la cajera no se dé cuenta del caramelo que me acaba de poner en la boca. Se da cuenta -Bueno, eso último no lo tendría que haber dicho. Estoy un poco suelta. Me da la vuelta y me voy a la mesa pensando en este post. Alguien escribe el resto del guión?

(*) Pensar que acabó de jefe del Equipo A le da perspectiva. Me encanta que los planes salgan bien.

sábado, 29 de marzo de 2008

Simpatía

Si pudiera elegir nacionalidad, sería argentino o italiano. Sólo con su manera de hablar, y sobretodo con su manera de hablar otros idiomas, parecen interasentes. Estoy seguro de que entre un alemán-español hablando de nada y un argentino-italiano hablando de nada, se le haría más caso a los últimos. No sé bien cuales son los motivos de esta atracción hacia lo argentino o italiano. Les Luthiers* y Sofia Loren, por poner dos ejemplos, parecen motivos suficientes para admirar durante toda una vida (la mía) a una nacionalidad.

En una serie italiana, un estudiante de medicina está en la parte oral de uno de sus primeros exámenes. El presidente del tribunal, caracterizado como profesor outsider (una especia de Dr. House antiguo) le dice al examinado que tiene la nota X, pero que se la va a subir hasta la matrícula por su simpatía. En este punto, el profesor explica cómo simpatía significa en realidad sentir el pathos (la dolencia) del otro como la propia, y cómo de importante es ese sentimiento en un médico.

Estos días he estado discutiendo con un amigo si una ofensa se tiene que medir o no con los ojos del ofendido. Por otro lado, he comprobado cómo no hay mejor consuelo que identificar en la confusión del otro (y aquí viene estupenda la palabra alemana Verzweiflung, que mezcla confusión, tristeza y decepción) la parte que uno reconoce íntimamente como propia. Conocerse a sí mismo es lo mejor que le puede pasar a alguien, sobretodo en cuanto le ayuda a entender a las otras personas. Al final, va a resultar que la simpatía es más importante de lo que muchos creen.

ps. el que crea que este post está influido por la hora (sábado 05:00 am) y la cantidad alcohol ingerida por el posteador, puede que tenga razón.


*5 min y el día será más llevadero, da igual el idioma o lo que sea. Disfruten.

domingo, 23 de marzo de 2008

El Teide por Tenerife

En Tenerife, el motivo que más bares adorna es una foto del Teide nevado. Sobretodo en el campo. Mientras más antigua sea la foto, mejor. Una foto en blanco y negro del Teide nevado, por ejemplo del año 50. Es la manera de saber que estoy aquí. Si no está el Teide, hay varias posibilidades:
- foto de cuando el C.D. Tenerife subió a primera en el año ochenta y pico.
- foto del Pollito de la Frontera, puntal de lucha canaria.
- para bares playeros o de pescado, panel-muestrario de nudos o tipos de peces que venden con el periódico local.

El Teide es una unidad de medida. Si pasan días de mucho frío, la gente dirá Está la cumbre nevada. Si está el tiempo bueno Se ve el Teide. Si tienes a alguien de visita, te lo llevas p'al Teide. Si la nieve es mucha, te coges el coche (y a una eventual piba), unos bocadillos y te vas en procesión p'al Teide, a encontrarte a toda la isla:


Otra unidad de medida es el barraquito. Aunque el barraquito tradicional lleva canela, limón y un poco de licor, el barraquito más extendido es indistinguible en su composición del cortado de leche y leche (cortado lecheileche):


Es la bebida no alcohólica universitaria universal. De antes de las prácticas, del cortado de media mañana, de la pausa de la biblioteca. Lo mejor: la leche condensada. Para mí, que nunca me gustó el café hasta hace poco (las influencias italianas), era la excusa perfecta para beber café: lleva leche condensada, que por supuesto nunca removí y siempre dejé para el final del café.

actualización: Pasando el control de seguridad en el aeropuerto de Tenerife Norte, me fijo en una caja con piedras volcánicas. Después de preguntarle al guardia, me dice que son piedras que la gente se quiere llevar del Teide y que a ellos les toca retener. Me sonríe cómplice: te las vendo a un euro. Good bye Tenerife.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Jena - Berlin - Madrid - Tenerife

El viaje a Berlín (desde Jena) lo hice de en Mitfahrzentrale, con otros tres alemanotes(*). El chófer bastante locker, detrás de él, a mi izquierda un erstsemestler y delante de mí un tío con pinta de estudiar BWL (empresariales) que estudiaba BWL. Los 3 pasajeros nos dimos cuenta de que el chófer iba bastante rápido, todos debimos pensar "se conocerá el camino". Cuando íbamos a 100 km/h por una carretera de 70 km/h, el BWLer le preguntó "Haces este camino muy a menudo, no?". El chófer, apartando la vista de la carretera: "Mi primera vez, tío!". Cuando salimos a la autopista y nos pilló la tormenta de nieve, juraría que el otro pasajero se puso a rezar. Creo que se le pasó por la cabeza darme la mano. Y yo pensando "¿Y si me muero y no me entero de que pasa con el Chiki-Chiki?".

Berlín me recibió con una viejita sacando botellines de las papeleras en la parada del metro. Tenía una trayecto largo hasta casa, así que aproveché para comprar la BZ del sábado. No todo van a ser citas de Kafka y cuadros de Friedrich. Hablando de su ventana, y de mis olvidos: se me quedó el póster en el coche, e iba a ser el regalo para el día del padre. Ahora sólo estoy a unos 3.600 kms de él (del póster). Por cierto, al acabar el trayecto de metro, se le da el billete al punki/jipi/raro de guardia, para que lo revenda.

Desde que vivo en Alemania, aprovecho las vueltas a casa, si paso por Madrid, para visitar a algún amigo, o hacer que me visite en Madrid Barajas. Anoche empecé a hacer lo mismo en Berlín. Hace unas horas, en Madrid. Ahora, por fin en casa. Qué suerte vivir aquí.

(*) Un alemanote es un alemán grandote. Como el españolito, pero al revés (¿?)

martes, 18 de marzo de 2008

Imagínenseme

La canción se llama "New Soul", y es la que se escucha de fondo en el buenísimo anuncio del Mac-Air, de Apple. Es exactamente la canción que suena en mi cabeza mientras me levanto y saboreo la primera mañana de ¡internet en casa! El viernes estuvimos dos horas intentanto llevar, con un repetidor-antena, la única red WLAN de DSL de un vecino hasta mi casa. Imposible. Ni J., que vino para ayudarme y se entendió en inglés con mi vecino, pudo remediarlo. Después vino la fiesta y la visita al despacho a las dos de la mañana (que no moló). Lo que hice por la mañana del sábado fue acercarme hasta la puerta del vecino, portátil en mano, descargarme el borrador de artículo que mi jefe quería para el lunes y salir para la estación. Así que anoche, a la vuelta del trabajo, cansado de mendigar internet, le pedí a otra vecina que me diera su clave de red para, aunque sea lento, tener "una poquita de intelné" en casa. El café sabe mejor cuando escribo el blog desde casa.

Hace tiempo que hablé de ventanas, de ventanas y cuadros, y de un cuadro de C.D. Friedrich. Este fin de semana me he encontrado con que yo mismo compré un póster de ese cuadro hace más un año en una exposición en Berlín y me había olvidado. Lo bueno de ser olvidadizo es que te llevas estas sorpresas de vez en cuando. Una vez fui a clase un día de fiesta. Cuando llegué al colegio éramos yo y otro pobre desgraciado mirándonos extrañados. Ese pobre desgraciado se convirtió en mi mejor amigo, y hasta hoy. Hasta ayer, que hablamos por messenger y me dijo que le gustaba el blog. El gimnasio le está afectando al cerebro. Mi hermana, harta de que me olvide de sus fechas de viajes y de que confunda su cumpleaños con el de mi madre, dirá que de olvidadizo nada, que lo que pasa es que no pongo atención. Lo malo de la familia y de los amigos es que te conocen demasiado.

Me paso la vida perdiendo cosas, pero, a veces, tiene su punto, como cuando encuentro un billete de 5 euros arrugado en un bolsillo de un pantalón que no me pongo desde hace una semana. Una vez conocí a un montón de economistas, y uno con cinco con copas de más me explicó que se puede demostrar que mucha gente a veces elige lo anti-económico (menos dinero como resultado de una decisión, supongo). Que la gente prefiere encontarse 5 euros en su pantalón a encontrarse 12 euros por la calle y dividirlo con el amigo que te acompaña en 6 y 6. Economistas: si lo que acabo de decir es un disparate, serán las copas de más de aquel tipo. Imaginen el infumable (en realidad unsmokable, porque fue en inglés) rollo que le respondí sobre la química teórica y los retos de la ciencia para el próximo siglo. Espero que la embriaguez le ayudara a digerirlo, pobre hombre.


Actualización inevitable: Nieva como nunca vi nevar en Jena. Stupendo, que diría Forges. Y yo me voy. Anoche me dijeron: pásatelo bien en el sol, nosotros nos quedamos con la nieve en Jena.

sábado, 15 de marzo de 2008

Qué hacer a las dos de la mañana

El trabajo en equipo es absurdo muchas veces, y esta es definitivamente una de esas. Las dos y veinte de la mañana, vengo de una fiesta y aquí estoy escribiendo el blog, en la facultad. Si mi ex-jefe no me hubiera pedido unos resultados...Si un colaborador no se hubiera puesto pesado...Si tuviera internet en casa...Lo peor del caso es que he venido para comprobar cómo me dicen, por correo electrónico, que debo estar aquí a las 08:45 horas de nuevo para recibir un correo que sí vendrá. Si no tuviera que coger un tren a las 09:36...

Mientras más cerveza bebo por la noche, mejor sabe el café de la mañana con algo de azúcar que cojo de la mensa. Mañana no estará muy bueno el café, en la fiesta de hoy no hubo tanta cerveza. Como diría un amigo mío: demasiado pelo sucio, camiseta sudada y "jipi" pasándoselo bien como para sentirse a gusto ... no se dan cuenta de que tampoco es para tanto?".

El tren. Es lo mejor de salir de Jena. El tren, que -omitiendo huelgas y huracanes- va como la seda, enseñando el paisaje suavemente, casi despertándose al mismo tiempo que el viajero. Aparte de la extraordinaria capacidad de las trabajadoras de la Deutsche Bahn de estar encabronadas ya desde muy pronto, el tren es un lujo para los que no lo tenemos en nuestra patria chica y estamos cansados de los controles de seguridad y la inabarcable T4.

ps. Por cierto, la palabra genuinamente alemana "umwerfend" la traduce leo.org como "stunning", "drop-dead gorgeous" o "mind-boggling", con lo que "deslumbrante" o "arrebatador" me parecen buenas traducciones, sobretodo porque todas ellas se refieren a lo observado a través de su efecto en el observador (a diferencia de "precioso", "bonito", "estupendo" o similares).

martes, 11 de marzo de 2008

El bueno de Clint

Creo que he descubierto otra manera de no comer chocolate. Las películas. Me estoy quitando del chocolate, y supongo que el primer paso es sustituirlo por algo más suave. Tengo un kilo de zanahorias esperándome en la nevera, para cuando me entra la gula, pero anoche no hizo falta llegar a tanto. Llegué, puse el DVD de "Sin Perdón", apagué todo, hice todas las llamadas que tenía que hacer, puse el sillón Pello (más IKEA) a 2 metros de la tele, me puse los cascos y dejé que el viejo de Clint me enseñara lo que vale un peine.

La mitad de le peli a Clint ni siquiera se le ven los ojos. Sólo las arrugas de nariz para abajo, lo que deja ver el sombrero. Estuve viendo a Clint hasta que me fui a la cama. Y claro, el subconsciente español le juega a uno malas pasadas: soñé con Constantino Romero (*). No había visto la peli en español, pero da igual. Está en ahí. No tengo nada contra Constantino Romero. Es sólo que no me gusta soñar con tíos calvos de voz grave con un bigote considerable.

Suelo so
ñar con casi todo lo que me pasa. Durante algún tiempo soñaba con un compañero de despacho sordomudo. Lo extraño es que en mis sueños él hablaba, pero nunca me conseguí acordar de cómo era su voz al día siguiente. Un día soñé que me confesaba que en realidad podía oir, pero se había cansado de hablar con la gente. Se lo dije al día siguiente. Me sonrió, se llevó el índice a los labios y me pidió que no se lo dijera a nadie.

*el que doblaba a Clint Eastwood en las películas espa
ñolas.

lunes, 10 de marzo de 2008

Domingos

Lo malo de Jena es que muchas de las cosas que se dicen de ella no son exageraciones. Cuando hace varios meses me dijeron que los domingos sólo abría la gasolinera, pensé que era una manera de decir: "Esto los domingos es un muerto". No. Me estaban diciendo que los domingos sólo abre la gasolinera. Los 2 videoclubs de Jena también cierran, con lo que juntarse con los amigos a ver un DVD con refrescos y algo para comer se convierte en todo un reto logístico. Ojalá me equivoque y alguien comente "Guille, los domingos abre tal y cual tienda". Los domingos lo tengo crudo para comprar periódicos. Y los ninios, dónde compran golosinas los domingos? No hay estancos! Más limbo.

El sábado tuve un reencuentro con un personaje perdido: el DJ pasota. Hacía tiempo que no me encontraba con un DJ así. La gente de la pista no se mueve, él lo ve y lo disfruta. Fumando, mira de vez en cuando de reojo. Le aburrimos. Él nos aburre. Nadie me entiende, debe de estar pensando mientras pone, con cara de desprecio (pensando y ahora os j*deis) las canciones. Juraría que lo vi bostezar. Me gustaría saber qué pensó cuando leyó en su lista de peticiones el chiqui-chiqui.

Voy por la tercera llamada a un centro de atención al cliente de billetes de avión. La respuesta que me dieron ayer me dejó de piedra, cuando no me llegaba mi correo de confirmación. No es usted la única persona en internet, sabe? Ah, menos mal. No se me ocurrió nada que responderle. Mi destino y mis más de 200 euros están en manos de una gente que responde así al teléfono. Hay réplica posible? Qué se responde para no entretenerse y que te confirmen la reserva? Espere, que seguro que un par de horas llega. Ah, menos mal, un par de horas!



jueves, 6 de marzo de 2008

Que se llama realidad

He makes decisions based on reality. (Él) toma decisiones basadas en la realidad. Casi nada. La frase la dice una actriz en un documental (bonus de un DVD) sobre el director de la peli. A mí me parece una tontería, pero, de pronto, ahí estoy, delante del último paquete de cereales y a cinco minutos de que cierren el súper: Sólo quedan los que llevan chocolate. Y entonces la frase me parece perfecta. Decisiones basadas en la realidad, me digo. Hago ese cálculo optimista que todos hacemos cuando vamos al súper de improviso: Cuántas cosas puedo cargar sin comprar una bolsa para llevarlas? Ya llevo unos tomates en la mano y un bote de millo (maíz dulce) debajo del brazo y algo cabrá en los bolsillos. Claramente, me compro los cereales con chocolate (siguen siendo de la misma marca y con el mismo rollo fitness). Y me acuerdo de una frase de Kafka, pero no la pongo aquí porque son las nueve y media, y Kafka tan pronto te cruje la maniana. A ver si alguien sabe qué frase es.

Tele-realidades. Realitys. Unos adolescentes alemanes descontrolados para un programa que se los lleva al desierto de Oregón como parte de una terapia. Están el violento, el drogata, la cleptómana, el ladrón de coches, la que pega a sus padres y algunos más, todos de menos de 17 anios. Qué basura, pienso, mientras me preparo la ensalada y lo escucho de fondo.

A los diez minutos estoy enganchado. Si se consigue que la edición sensacionalista no distraiga -las voces en off, los flashbacks enseniando a los chicos antes de la terapia, la música heavy etc- el programa resulta interesante. El al agotamiento físico de las caminatas durante días baja los humos. Los terapeutas consiguen hacer hablar con naturalidad a los chicos. Todos acaban diciendo lo mismo. Se dan cuenta de que son unos cabrones, les gustaría no ser así, y el más durote de todos confiesa entre llantos que echa de menos no hablar con su hermano como hacía antes. Zugegeben, me emocioné un poco, qué pasa?

Realidades. Durante algo más de un anio tuve un jefe físico teórico, con una sub-jefa entre él y yo. Para él, los químicos teóricos representan su conexión con la realidad. "Lo que tendría que ser" vs. "lo que se calcula que es". Para los experimentales, la realidad calculada no tiene nada que hacer frente a la realidad medida, testada: Está pasando, lo estás viendo. Echo de menos la realidad real, y creo que empiezo a comprender la frase del director de la película.

lunes, 3 de marzo de 2008

IKEA state of mind

Hace tiempo me di cuenta de por qué me gusta montar muebles de Ikea. Son el problema perfecto. Un puzzle en 3D que se hace con herramientas. No son muy difíciles de montar, pero tienen la dificultad suficiente como para que, al terminar, se pueda disfrutar un poco de esa sensación que se tiene cuando se resuelve un problema. Lo que nunca pensé es que también el somier hubiera que montarlo tabla a tabla!

Mi cama debe ser de las pocas cosas de mi casa que no son de Ikea. Cuando hice mi primera mudanza en Berlín, saliendo de la residencia en Schlachtensee con otros 3 erasmus a un piso en Prenzlauer Berg, casi nadie compró muebles Ikea (esos vinieron con la primera beca de verdad). Alquilamos una furgoneta inmensa y fuimos siguiendo anuncios de gente que se quería deshacer de muebles grandes y los regalaba. La cama fue uno de ellos. Así fue como mi Mitbewohner, un companiero gaditano que algún día dejará un comentario, durmió sus últimos seis meses en Berlín en una cama que alguien quiso regalar. Después hubo que llevarla a casa de una amiga para guardarla 6 meses (en Schöneberg), en los que yo regresé a la residencia. Cuando volví al centro, a un piso, de nuevo a sacarla y subirla, esta vez a Berlin Mitte. Su último destino ha sido Jena. Nunca un regalo dió tanto de si. Lo curioso de todo es que ninguno de los transportes fue con la misma gente. En las tres mudanzas he tenido ayuda siempre de gente distinta. Primero los erasmus 04/05 (se fueron), luego los erasmus 05/06 (se fueron también) y por último unos companieros del trabajo (se vinieron a Jena también).

Y como hablo del piso de Berlín Prenzlauer Berg y el otro día de ventanas, ahí va la foto. Es desde balcón, a la esquina Danziger Str. / Greifswalder Str. La esquina del fondo es Danziger / Prenzlauer Allee, y un la siguiente sería ya U Eberswalder Str. Mi ventana daba al balcón, orientado al sur, y la casa era un piso 3°, con lo que en verano los atardeceres eran así. Algún día diré algo sobre El cielo sobre Berlín:


viernes, 29 de febrero de 2008

Diálogos y ventanas

El correo electrónico que la Deutsche Bahn (RENFE alemán) me manda lleva como dirección noreply.kundendialog@bahn.de. Por un lado, buen rollito kundendialog (diálogo con el cliente) y por el otro noreply (no nos respondas). Osea, yo te PETO a publicidad encubierta llamándolo amablemente pero no nos des el cognazo respondiendo. Propongo, como Calamaro, honestidad brutal. Llamémoslo telacuelo.tururú@bahn.de.

El alemán, supongo que como todos los idiomas, tiene conceptos intraducibles y fórmulas exclusivas para decir algunas cosas. Aparte de la jerga burocrática (Hiermit, Aufgrund, Gegen Vorlage, Desweiteren...), hay palabras típicamente alemanas como kuscheln, knapp, Vollständigkeit o, mi favorita Bezirksschornsteinfegermeister (y esta la vi escrita en el portal de una casa, no me la he inventado). Cuidado que aparte de hacer palabras largas, también es útil para lo contrario. Hace poco me encontré con un buen titular de periódico. Sonoro, cortante y rítmico, era casi un verso:
POST CHEF WEG!
Los italianos no tienen una palabra para disfrutar (inglés enjoy, alemán genießen, sich amüsieren...como se quiera decir, vaya). Te las tienes que arreglar con mezclas de divertirse, gozar y aprovechar. Parece una chorrada, pero en ese país que parece pensado para disfrutarlo, luego es complicado decirlo.

Y las ventanas. Ayer hablamos un poquito de ventanas, y de por qué los cuadros con ventanas gustan. De éste de Dalí, y de cómo se parece a uno de otro pintor romántico (como mi desayuno) alemán, Caspar David Friedrich. Como también me dijeron que sin fotos no vamos a ningún sitio, pues aquí una foto de mi primera ventana alemana (Berlín, invierno 2004/2005), con mi primera nevada. Ay, la nieve!


jueves, 28 de febrero de 2008

Limbo

El Papa Benedicto XVI dijo hace poco que El Infierno era un lugar físico. Ahora mismo no sé qué opina del Limbo, pero si existe, seguro que se parece a Jena. El tiempo (atmosférico) hace que parezca que aquí no pasa nada. En el invierno, ni frío, ni nieve, ni nada. Y cuando llueve, tampoco llueve de verdad. Unas gotitas, nada más. Todos los días desde Noviembre hasta ahora han sido iguales, más o menos. Aparte de que la ropa de la gente es bastante uniforme, además es constante en el tiempo! En la radio las canciones se repiten mucho. En Antenne Thüringen, de ocho a nueve, todos los días lo mismo. Y si pones la MTV (Kickstart, uno de los únicos espacios de MTV donde todavía ponen sólo videos), la cosa es igual. Llevo oyendo a Amy Winehouse, Fettes Brot, One Republic ft. Timbaland, Avril Lavigne y muchos más desde que llegué. La estación de trenes se llamará Paradies, pero Jena es el Limbo.

Un amigo le dijo a mi padre una vez que lo más parecido al Limbo es el espacio en el que está el dinero cuando sale de una cuenta bancaria y aún no ha llegado a otra (las transferencias nunca son instantáneas). Exacto. También valen los sms que nunca llegan (y los blogs que nadie lee, quizás?). El otro día intenté localizar al administrador de mi grupo. No lo conseguía, así que le mandé un mail a mi jefa (que por casualidad estaba online, desde Jerusalem), a ver si ella sabía a algo. Su respuesta (citada):
I am on leave until 03.March.
Your messages will be stored until I return. For urgent matters, please contact my
system administrator. Thank you very much.
Más Limbo!