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martes, 26 de mayo de 2009

Desde Jena a Santa Bárbara.

Mientras mis amigos duermen la siesta en su apartamento de Santa Mónica, yo me distraigo en su salón -que también será mi dormitorio por esta noche. Después de una semana de sesudas conferencias, entre físicos teóricos y gente que en su laboratorio genera los eventos medibles más cortos conocidos. Por el campus, estudiantes en playeras y bicicletas nos recuerdan que, si pagas unos 40.000 dólares al año, la universidad es Disneylandia. Zonas ajardinadas, laguna, playa y monopatín. Se lleva un relajo generalizado que parece ser característico de California. Cerca del instituo de física teórica se van acabando los surferos y surferas sobre ruedas, y empiezan a aparecer los sospechos habituales: indios, chinos y más gente con pinta de no estar en Santa Bárbara por el buen tiempo. Con la ciudad universitaria vacía por el fin de semana largo, en la lavandería sólo queda la empleada:

No vayas a LA. Se supone que sólo hay freeways y mal rollo. Nos acercamos hasta el Getty Museum. Allí, entre remarcables(*) obras de arte, ella sigue esperando que la pasen de la terracota al mármol:


Aprovecho Santa Mónica, el amigo, la suerte y todo lo demás para saludar al Pacífico y acordarme de otro sitio:


(*) El spanglish está por todos lados, desde el agua reclamada, a remover la basura...

miércoles, 18 de marzo de 2009

El principio...

...es la mitad de todo, me dijo mi padre aquella vez. Supongo que, una vez más, habrá que hacerle caso al viejo.

Mientras tanto, un librero de Mainz me hace este guiño con sus libros de viaje:
Todo lo demás bien, es que aparte del blog también escribo una tesis, a la que de vez en cuando dedico algo de tiempo. Feels good to be back.

miércoles, 7 de enero de 2009

En blanco y negro.

Cinco de enero, mediodía, playa de Las Teresitas:
La foto NO es una postal.

Siete de enero, mediodía, en algún lugar entre Erfurt y Weimar:

La película es en color.

Se me había olvidado el taca-taca de la maleta en los adoquines, hoy amortiguado por la nieve compactada. Los higrómetros que dan palmas, los termómetros que se han dado la vuelta y el buzón que explota de publicidad. Salimos de casa y a casa llegamos.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Una hora menos.

Habrá sido el mojo. Las cinco Doradas de la comida y los seis Arehucas de después no creo que tengan nada que ver con la mañana un poco confusa. Para despejarse, menos mal que -por estar donde estamos- se puede hacer ésto:

La cajera del supermercado va pasando la compra a mucha velocidad. Al mismo tiempo, por teléfono., intenta convencer al peluquero de que la coja esta tarde -...yo...marcar y peinar...sí, eso...y mi madre sólo para el color...- Sin dejar de hablar, cobra, apunta una dirección y mete la compra en bolsas de plástico. (¡Sí, plástico!). Al lado, un pibe de no más de doce años le pregunta desconsolado a la panadera que qué panes se pueden comer teniendo aparato en los dientes. Ella se ríe y desde la cola le veo brillar la ortodoncia: Llévate de éste mi niño.

Aquí estamos, una hora menos, un año más. Empieza terremoto 2009.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Happy landing.

En la larguísima y aburrida cola del control de segurdidad en el aeropuerto de Frankfurt me pongo a tararear...for the sake of having you near..., al tiempo que me pregunto por qué demonios me seguirá gustando viajar solo. Olvidados los considerables esfuerzos para ajustar fechas, precios y vacaciones, ya sólo queda viajar.

Tarareaba también ayer, al volante y rumbo al Oeste, mientras mi tímido y aburido compañero de coche dejaba de mirar la lluviosa puesta de sol para lanzarme miradas inquietas por el rabillo del ojo.

Tarareo finalmente, acabado de aterrizar, mientras espero mi maleta. Llegamos al Sur del Sur:l os 19º C, la hora menos y la soleada puesta de sol se ríen de mi abrigo. I got you under my skin.

martes, 25 de noviembre de 2008

Algodão.

Llegó la nieve, y andamos todos un poco de mejor humor. Los isleños de la oficina interrumpimos nuestro otherwise frenético ritmo de trabajo, miramos afuera y pensamos...¡Qué raro!


Llegó la nieve, y hay que ir con cuidado, porque la tentación de hacer bolas y empezar una batalla es grande. Hasta el Teide está nevado:

Llegó la nieve, y las mañanas, por qué no, son ahora de algodón. Tengan todos un estupendo día, muchas gracias por pasar por aquí de vez en cuando.


ps. empieza el reto: no más chocolate hasta Navidad. Cero días y contando.

miércoles, 16 de abril de 2008

Lund.

Son españoles? Digo que sí con la cabeza y mentalmente repaso mis últimos comentarios en voz alta por si he dicho algo que no debo. Estamos en un tren que nos lleva sobre el Mar Báltico desde Copehague (Dinamarca) a Lund (Suecia). El chico, que nos habla amable y rápidamente para impresionar a su compañera de viaje, nos cuenta que trabaja en un crucero por el Báltico y que vuelve de vacaciones a casa. Mientras abre otra cerveza con la tapa de su móvil, dice que sabe español porque su abuela es de Tenerife (!). Completa su versión del marinero de permiso -mujer y cerveza ya están- enseñándonos un tatuaje en su antebrazo, en español, y en letra Times New Roman tipo 25:
NADIE PUEDE JUZGARME
Buena psicología invertida, pienso yo.

Son españoles?
Muchos buques llevan banderas de conveniencia que no son las que se esperaría. La versión en estudiante se llama filiación, y por primera vez (creo), me llevar una bandera distinta de la mía:


Well that's not quite a German name, is it? Típica frase "rompehielos" durante los coffee-breaks. Why? My name is Friedrich Schiller. Varias horas de charlas inhiben nuestro sentido del humor.

La recepcionista del hotel lo conserva: llego -maleta en mano y cara de ayúdeme- y le pregunto por la residencia de estudiantes de igual nombre que el hotel. Ella arruga la cara y dice I don't have any idea! En seguida se ríe y me dice que le siga hasta el ascensor de señales algo raras:

Tres pisos de angustia (¿Cada cuánto se cae este ascensor?) más tarde llego a la habitación. A la mañana siguiente descubro que tengo que poner algo en la ventana si no quiero depertarme todos los días a las 6:00 am:

Cojo la manta roja y al irla a colgar de la ventana descubro en todo el marco pelusa roja. ¡Momentazo CSI!

miércoles, 19 de marzo de 2008

Jena - Berlin - Madrid - Tenerife

El viaje a Berlín (desde Jena) lo hice de en Mitfahrzentrale, con otros tres alemanotes(*). El chófer bastante locker, detrás de él, a mi izquierda un erstsemestler y delante de mí un tío con pinta de estudiar BWL (empresariales) que estudiaba BWL. Los 3 pasajeros nos dimos cuenta de que el chófer iba bastante rápido, todos debimos pensar "se conocerá el camino". Cuando íbamos a 100 km/h por una carretera de 70 km/h, el BWLer le preguntó "Haces este camino muy a menudo, no?". El chófer, apartando la vista de la carretera: "Mi primera vez, tío!". Cuando salimos a la autopista y nos pilló la tormenta de nieve, juraría que el otro pasajero se puso a rezar. Creo que se le pasó por la cabeza darme la mano. Y yo pensando "¿Y si me muero y no me entero de que pasa con el Chiki-Chiki?".

Berlín me recibió con una viejita sacando botellines de las papeleras en la parada del metro. Tenía una trayecto largo hasta casa, así que aproveché para comprar la BZ del sábado. No todo van a ser citas de Kafka y cuadros de Friedrich. Hablando de su ventana, y de mis olvidos: se me quedó el póster en el coche, e iba a ser el regalo para el día del padre. Ahora sólo estoy a unos 3.600 kms de él (del póster). Por cierto, al acabar el trayecto de metro, se le da el billete al punki/jipi/raro de guardia, para que lo revenda.

Desde que vivo en Alemania, aprovecho las vueltas a casa, si paso por Madrid, para visitar a algún amigo, o hacer que me visite en Madrid Barajas. Anoche empecé a hacer lo mismo en Berlín. Hace unas horas, en Madrid. Ahora, por fin en casa. Qué suerte vivir aquí.

(*) Un alemanote es un alemán grandote. Como el españolito, pero al revés (¿?)